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Por qué Gonzalo duró tan poco
La misma vaguada que lo arrastró hacia el norte acabó desorganizando la tormenta en menos de dos días
Hace unos días te contaba la formación de la tormenta tropical Gonzalo al este de Cabo Verde, con sus bandas nubosas alcanzando Canarias en su camino hacia el norte. Ya entonces el Centro Nacional de Huracanes de EE. UU. (NHC) anticipaba que el ambiente se volvería desfavorable. Lo que ha llamado la atención es la rapidez con la que ha ocurrido.
Gonzalo alcanzó su máxima intensidad el 25 de septiembre, con vientos sostenidos de 45 nudos (unos 83 km/h). El sábado 26 por la tarde, apenas un día y medio después, el NHC emitía su último aviso y lo declaraba ciclón postropical. Las primeras discusiones situaban la pérdida de la convección profunda entre el 27 y el 28 de septiembre.
Una cizalladura muy intensa
El principal responsable ha sido la cizalladura vertical del viento, es decir, el cambio de la velocidad y la dirección del viento con la altura. Un ciclón tropical necesita que el viento en niveles bajos y altos sea parecido, para que la columna de convección se mantenga sobre el centro y el calor liberado por la condensación se concentre ahí.
En el caso de Gonzalo, la cizalladura del suroeste fue moderada al principio, superó los 30 nudos en la noche del viernes y llegó a 45-50 nudos el sábado. El propio NHC la calificaba de “brutal” en su discusión de la mañana del 26, un adjetivo poco habitual en sus textos técnicos.
Con esos valores, la convección quedó desplazada hacia el noreste. En el último aviso, las tormentas más cercanas estaban a más de 100 millas náuticas (unos 185 km) del centro en superficie. Sin convección sobre el centro, el sistema pierde su fuente de energía y deja de comportarse como un ciclón tropical.
Un centro cada vez más difuso
Las discusiones del NHC también describen cómo se fue deformando la circulación. El viernes por la tarde el centro ya aparecía alargado, con varios centros de vorticidad en niveles bajos, y los pronosticadores lo situaban en un punto intermedio entre ellos. En la madrugada del sábado estaba estirado del orden de 150 km de suroeste a noreste, y se planteaba incluso que pudiera no volver a definirse.
A esto se sumaron dos factores más: la entrada de aire seco en la circulación de niveles bajos y el paso a aguas progresivamente más frías según avanzaba hacia el norte.
La misma vaguada que lo llevó al norte
Me parece interesante señalar que la vaguada profunda en niveles medios que empujó a Gonzalo hacia el norte-noroeste es también la que generaba el intenso flujo del suroeste en altura. Es decir, el mismo patrón que explicaba su trayectoria poco habitual le dejaba muy poco margen de vida.
Algo parecido le ocurrió a Hermine en 2022, que se debilitó por la cizalladura mientras subía hacia Canarias. Es lo que cabría esperar en los ciclones que se forman tan al este y toman rumbo norte: para subir necesitan una vaguada, y esa vaguada suele traer consigo la cizalladura.
Esto matiza la cuestión que planteaba en el artículo anterior. Un océano más cálido amplía la zona donde estos sistemas pueden formarse y mantenerse, pero la dinámica de latitudes medias sigue siendo un freno muy eficaz. Para que uno de ellos llegue a nuestras costas con intensidad tienen que coincidir aguas cálidas en su recorrido y una cizalladura moderada. Es poco frecuente, aunque no imposible: Delta en 2005 y Leslie en 2018 alcanzaron Canarias y Portugal, respectivamente, con vientos muy intensos, aunque ya en plena transición extratropical.
Una nota sobre los modelos
En varias de sus discusiones, el NHC indica que su previsión de trayectoria se apoyaba especialmente en el conjunto de Google DeepMind, junto con los consensos habituales. Da una idea de hasta qué punto los modelos basados en inteligencia artificial ya forman parte de la predicción operativa de ciclones.
En líneas generales, el pronóstico fue bueno: desde el primer día se anticipó el aumento de la cizalladura y el debilitamiento. Lo que se adelantó fue el momento.
Los restos de Gonzalo se mantendrán como una baja remanente al norte de Cabo Verde hasta su disipación, prevista a principios de la próxima semana.
Para saber más
- NHC, discusión n.º 3 de la tormenta tropical Gonzalo (25 sep 2026): https://capeweather.com/tropical-storm-gonzalo-forecast-discussion-number-3/
- NHC, discusión n.º 4 (25 sep 2026): https://capeweather.com/tropical-storm-gonzalo-forecast-discussion-number-4/
- NHC, discusión n.º 5 (26 sep 2026): https://capeweather.com/tropical-storm-gonzalo-forecast-discussion-number-5/
- NHC, discusión n.º 7 (26 sep 2026): https://capeweather.com/tropical-storm-gonzalo-forecast-discussion-number-7/
- NHC, discusión n.º 8, ciclón postropical Gonzalo (26 sep 2026): https://capeweather.com/post-tropical-cyclone-gonzalo-forecast-discussion-number-8/
- Tormenta tropical Hermine (2022): https://es.wikipedia.org/wiki/Tormenta_tropical_Hermine_(2022)